¿Cuándo empiezan a gatear los bebés? Edad y señales

Bebé gateando durante el juego en el suelo

Elaborado por el Equipo Editorial MadreMom. Revisión editorial y de fuentes: 4 de agosto de 2026. Consulta nuestra política editorial.

Fuentes principales: American Academy of Pediatrics, CDC, Organización Mundial de la Salud y Asociación Española de Pediatría. Contenido divulgativo; no sustituye la valoración individual del pediatra.

Si te preguntas cuándo empiezan a gatear los bebés, la respuesta es que muchos lo hacen durante la segunda mitad del primer año, aunque no existe una edad exacta ni todos siguen el mismo recorrido. Algunos se desplazan sobre la barriga, sentados o rodando; otros pasan casi directamente a ponerse de pie y caminar.

Como orientación, la Academia Americana de Pediatría sitúa el gateo habitualmente entre los 7 y los 10 meses. No empezar en ese intervalo, por sí solo, no significa que exista un retraso.

Resumen basado en HealthyChildren.org, de la American Academy of Pediatrics

Lo importante es observar el desarrollo motor completo: cómo controla la cabeza y el tronco, si se sienta, cambia de postura, utiliza ambos lados del cuerpo y va ganando nuevas formas de moverse. En bebés prematuros debe valorarse la edad corregida.

¿A qué edad empiezan a gatear los bebés?

El gateo suele aparecer alrededor de los 7 a 10 meses, pero la variación normal es amplia. Antes de avanzar sobre manos y rodillas, muchos bebés pasan días o semanas balanceándose a cuatro patas, desplazándose hacia atrás o arrastrándose sobre el abdomen.

El gateo tampoco figura como un hito obligatorio en las listas actuales de los CDC. A los 9 meses, por ejemplo, los indicadores motores incluyen que el bebé pueda ponerse en posición sentada por sí mismo, pasar objetos de una mano a otra y usar los dedos para acercar comida. Al año, se valora que se ponga de pie agarrándose y camine apoyado en los muebles.

Por tanto, no conviene juzgar el desarrollo únicamente por si gatea a una edad determinada. Hay que mirar el conjunto de habilidades y su progresión.

Señales de que puede estar preparándose para gatear

  • Mantiene la cabeza firme y controla mejor el tronco.
  • Se gira de boca arriba a boca abajo y vuelve a cambiar de postura.
  • Se sienta con cada vez menos apoyo o consigue sentarse solo.
  • Apoya el peso en las manos cuando está boca abajo.
  • Levanta el abdomen, se coloca sobre manos y rodillas o se balancea hacia delante y atrás.
  • Intenta alcanzar juguetes, gira sobre sí mismo o se desplaza hacia atrás.

Estas señales no tienen que aparecer todas ni seguir siempre el mismo orden. Un bebé puede comenzar con un arrastre tipo «comando», otro moverse sentado y otro levantarse antes de gatear.

Bebé practicando juego boca abajo acompañado por una persona adulta
El juego en el suelo, despierto y supervisado, ayuda al bebé a practicar movimientos de forma natural.

Tipos de gateo y desplazamiento que pueden ser normales

No todos los bebés gatean con el patrón clásico de mano y rodilla contrarias. HealthyChildren.org, de la Academia Americana de Pediatría, describe distintas formas de desplazamiento:

  • Gateo clásico: avanza sobre manos y rodillas.
  • Gateo de oso: apoya manos y pies con las rodillas elevadas.
  • Arrastre sobre el abdomen: se impulsa con brazos y piernas manteniendo la barriga en el suelo.
  • Desplazamiento sentado: avanza sobre el culete ayudándose con las piernas o las manos.
  • Hacia atrás o de lado: es frecuente al principio, cuando todavía está aprendiendo a distribuir el peso.
  • Rodando: algunos bebés utilizan el giro como forma de llegar hasta un objeto.

La forma concreta suele importar menos que la progresión y el uso coordinado del cuerpo. Conviene comentarlo con el pediatra cuando el bebé utiliza de manera persistente un solo lado, arrastra siempre la misma pierna o existe una asimetría clara.

¿Es malo que un bebé no gatee?

No necesariamente. Algunos bebés sanos no gatean y pasan a incorporarse, desplazarse junto a los muebles y caminar. La Academia Americana de Pediatría indica que no hay evidencia científica de que saltarse el gateo provoque problemas de lectura o dificultades de aprendizaje posteriores.

Tampoco es correcto afirmar que el gateo «conecta los hemisferios» de una forma imprescindible para leer o escribir. Gatear es una experiencia motora útil que fortalece músculos, permite explorar y practicar la coordinación, pero no es un requisito que todos los niños deban cumplir de la misma manera.

La ausencia de gateo merece más atención cuando forma parte de una dificultad motora más amplia: no se sienta, no cambia de postura, parece muy rígido o muy flácido, no usa ambos lados o deja de hacer algo que antes podía hacer.

Cómo ayudarle sin forzar el gateo

El objetivo no es colocar al bebé en una postura que aún no puede mantener, sino ofrecerle oportunidades seguras para moverse y descubrir cómo cambiar de posición por sí mismo.

  • Dale varios momentos de juego libre en el suelo cada día, sobre una superficie firme y segura.
  • Practica tiempo boca abajo únicamente cuando esté despierto y vigilado. La OMS recomienda que los bebés que todavía no se desplazan acumulen al menos 30 minutos diarios, repartidos a lo largo del día.
  • Coloca un juguete interesante a poca distancia, sin frustrarlo ni alejarlo continuamente.
  • Túmbate a su altura, háblale y muévete delante de él para convertirlo en un juego compartido.
  • Permite que esté descalzo en casa cuando la temperatura y la superficie sean adecuadas; así obtiene mejor apoyo y sensibilidad.
  • Reduce el tiempo innecesario en hamacas, tronas, cochecitos o dispositivos que limitan el movimiento mientras está despierto.
  • Respeta las pausas. Si llora, se cansa o pierde interés, cambia de actividad.

El tiempo boca abajo es para bebés despiertos y supervisados. Para dormir, deben colocarse boca arriba en una superficie de sueño segura.

Recomendaciones de actividad de la OMS y normas habituales de sueño seguro

Juegos sencillos para estimular el movimiento

1. Alcanzar un juguete cercano

Colócalo boca abajo y deja un juguete a una distancia que le obligue a estirar el brazo o girar un poco, pero que pueda alcanzar con esfuerzo razonable.

2. Jugar frente a un espejo seguro

Un espejo infantil irrompible colocado delante puede animarle a levantar la cabeza, apoyarse en los antebrazos y permanecer más tiempo jugando en el suelo.

3. Rodar para cambiar de postura

Mueve lentamente un juguete de un lado al otro para invitarle a girarse. No tires de brazos o piernas ni completes el movimiento a la fuerza.

4. Seguir a la persona adulta

Ponte a poca distancia y llámale, sonríe o gatea despacio delante de él. La interacción suele resultar más motivadora que cualquier producto.

5. Explorar texturas seguras

Puede jugar sobre una manta firme, una alfombra estable o césped limpio y revisado. Evita superficies resbaladizas, objetos pequeños y materiales que pueda arrancar y llevarse a la boca.

No es necesario usar toallas para sostener el abdomen, moverle manualmente brazos y piernas ni crear circuitos difíciles. Ante una dificultad concreta, el pediatra o un fisioterapeuta pediátrico puede indicar ejercicios adaptados.

Andadores: por qué no se recomiendan

Los andadores con ruedas no enseñan a caminar y aumentan el riesgo de accidentes. La Asociación Española de Pediatría advierte de caídas por escaleras, fracturas, quemaduras e intoxicaciones, y resume su recomendación de forma clara: el mejor andador es el que no se usa.

Para practicar la marcha es preferible permitir que el bebé se incorpore agarrándose a muebles estables y, cuando esté preparado, utilice juguetes de empuje adecuados bajo supervisión.

Cuándo consultar al pediatra

No hay que esperar a una edad límite para preguntar. Consulta siempre que algo te preocupe y especialmente si observas alguna de estas situaciones:

  • A los 9 meses no consigue sentarse sin apoyo o no puede llegar por sí mismo a la posición sentada.
  • Tiene dificultades para sostener la cabeza y el cuello.
  • Los músculos parecen muy rígidos o demasiado flácidos.
  • Utiliza mucho menos un brazo o una pierna, o se desplaza con una asimetría persistente.
  • No muestra progresos motores durante un periodo prolongado.
  • Ha perdido una habilidad que antes realizaba.
  • Alrededor del año no intenta ponerse de pie agarrándose ni desplazarse apoyado en muebles.
  • Existe cualquier otra preocupación sobre cómo se mueve, juega, se comunica o responde.

Los controles pediátricos y las pruebas de cribado del desarrollo permiten valorar todas las áreas, no solo el gateo. Si nació más de tres semanas antes de la fecha prevista, los CDC recomiendan usar la edad corregida al revisar los indicadores.

Cómo preparar la casa cuando empieza a desplazarse

Hogar preparado con medidas de seguridad para un bebé que empieza a desplazarse
La seguridad debe prepararse antes de que el bebé se mueva con rapidez.
  • Instala barreras adecuadas en escaleras y sigue las instrucciones del fabricante. En la parte superior suele necesitarse una barrera fijada a la pared, no solo a presión.
  • Ancla cómodas, estanterías y televisores para evitar vuelcos.
  • Guarda medicamentos, productos de limpieza, pilas y objetos pequeños bajo llave o fuera de alcance.
  • Protege enchufes y revisa cables, cordones de persianas y manteles que pueda tirar.
  • Coloca cierres en armarios y cajones peligrosos.
  • Comprueba el suelo desde la altura del bebé: monedas, tapones, piezas pequeñas, comida dura y bolsas pueden pasar desapercibidos para una persona adulta.
  • No dejes al bebé solo cerca de escaleras, agua, mascotas, estufas o muebles desde los que pueda caer.

Preguntas frecuentes

¿Un bebé puede gatear a los 6 meses?

Sí, algunos empiezan pronto. Debe observarse que el movimiento surja de forma espontánea y que el bebé controle progresivamente cabeza y tronco. No hay que ayudarle a adelantar etapas colocándolo en posturas que todavía no alcanza solo.

¿Es normal gatear hacia atrás?

Sí. Al principio puede impulsarse hacia atrás porque todavía está aprendiendo a coordinar el peso entre brazos y piernas. Con la práctica puede cambiar de dirección o adoptar otro tipo de desplazamiento.

¿Es normal que se desplace sentado?

Puede ser una variante normal. Comprueba que utiliza ambos lados y que continúa adquiriendo nuevas habilidades. Una asimetría mantenida debe comentarse en la revisión pediátrica.

¿Gatear evita problemas de lectura?

No. No existe evidencia de que saltarse el gateo cause dislexia o dificultades lectoras. El lenguaje, la comunicación y otros factores del desarrollo tienen una relación mucho más directa con el aprendizaje posterior.

¿Hay que comprar una alfombra o juguetes especiales?

No. Basta una zona firme, limpia, estable y libre de peligros. Los juguetes sencillos y la interacción con la familia son suficientes para favorecer el juego activo.

Fuentes consultadas

Actualizado el 4 de agosto de 2026. Este contenido es divulgativo y no sustituye la valoración individual del pediatra.


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